Llegué al local de Obarrio, el Domingo pasadas las 9:00 AM, había unas tres mesas ocupadas, nos fuimos a sentar en una mesa y nos dijeron que no, que esa era una mesa de tres personas, nosotros éramos dos, y que debíamos sentarnos en una mesa que estaba totalmente arrinconada y muy cerca de otras mesas, mi esposa le hizo la observación de que no le gustaba la mesa y nos dijo que no podíamos sentarnos en otro lugar porque el local se llena de gente (me alegro por ellos), y que la otra alternativa era una mesa, muy estrecha, al lado de los baños. Personal zombie, sin empatía ninguna, el dueño debería entrenarlos y motivarlos mejor, en vez de andar haciendo vídeos cómicos, porque atender personas es un asunto serio y hay que hacerlo con cariño. Ahórrense el mal rato de ir a un local donde los traten como ganado organizado en un corral, ¡no volveré!…es que ni siquiera nos pudimos sentar. Patético
Llegué al local de Obarrio, el Domingo pasadas las 9:00 AM, había unas tres mesas ocupadas, nos fuimos a sentar en una mesa y nos dijeron que no, que esa era una mesa de tres personas, nosotros éramos dos, y que debíamos sentarnos en una mesa que estaba totalmente arrinconada y muy cerca de otras mesas, mi esposa le hizo la observación de que no le gustaba la mesa y nos dijo que no podíamos sentarnos en otro lugar porque el local se llena de gente (me alegro por ellos), y que la otra alternativa era una mesa, muy estrecha, al lado de los baños. Personal zombie, sin empatía ninguna, el dueño debería entrenarlos y motivarlos mejor, en vez de andar haciendo vídeos cómicos, porque atender personas es un asunto serio y hay que hacerlo con cariño. Ahórrense el mal rato de ir a un local donde los traten como ganado organizado en un corral, ¡no volveré!…es que ni siquiera nos pudimos sentar. Patético