Visite este restaurante y comí unos caamarones al ajillo. El sabor era celestial y los patacones que lo acompañaron estaban recién hechos (ambas fases), el precio por el plato no fue superior a 15$. Probé la pizza de mi esposo la cual también estaba deliciosa y nuestros acompañantes pidieron una parrillada mixta cuyo costo calidad fue insuperable. Recomiendo muchisimo este restaurante. De noche tiene una vista espectacular.
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