Fuimos al restaurante Jerusalem con expectativas medias, esperando una experiencia culinaria decente. Sin embargo, la calidad de la comida no estuvo a la altura. Pedimos un shawarma, pero lo que recibimos fue un wrap con carne de hamburguesa, algo totalmente inesperado y lejos de lo auténtico. El hummus con carne sufrió el mismo destino, presentándose con la misma carne de hamburguesa. Dado el precio que pagamos, la experiencia fue decepcionante. No puedo recomendar este lugar, ya que lo que se sirve no justifica el costo.
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